Sam Guay y el Blood Moon Tarot de un vistazo
Sam Guay: imágenes que no explican, pero abren
Las ilustraciones de Sam Guay no atraen por contrastes duros o símbolos cerrados. Piden otra cosa: tiempo. Cuando se mira con calma, las imágenes marcan su propio ritmo. Eso tiene mucho que ver con cómo se crea el trabajo. Sam Guay pinta con acuarela, una técnica con poco margen para corregir. El agua y el pigmento deciden juntos la dirección. Esa forma de trabajar refleja una actitud más amplia: observar lo que aparece y continuar con cuidado.
No todas las imágenes necesitan entenderse al instante.
Un artista que crea desde la experiencia
Sam Guay es artista e ilustrador de acuarela, conocido internacionalmente sobre todo por el Blood Moon Tarot. La experiencia está en el centro de la obra. No el sistema, no la forma perfecta, sino lo que una imagen puede despertar cuando se le da espacio. Por eso las ilustraciones suelen sentirse narrativas, como una escena que empieza a mitad de camino y no necesita terminar con una conclusión. Invita a mirar sin prisa y sin la presión de encontrar palabras de inmediato.
La naturaleza y el cuerpo
En muchas ilustraciones vuelven motivos que remiten directamente al mundo natural: hojas, polillas, serpientes, manos, piel. No como símbolos fijos con un solo significado, sino como portadores de atmósfera y emoción. La naturaleza no aparece como un fondo decorativo, sino como algo cercano. A veces el paisaje parece mezclarse con lo interior. La corporalidad tiene un papel claro. Las manos se extienden, sostienen, protegen o sueltan. Las figuras rara vez están delineadas con rigidez y suelen moverse entre lo visible y lo invisible.
Lo que no está fijado puede seguir en movimiento.
Blood Moon Tarot: un tarot que no depende de palabras clave fijas
La obra más conocida de Sam Guay es el Blood Moon Tarot. Este tarot contiene 78 cartas, todas pintadas a mano con acuarela. Empezó como un proyecto independiente y más tarde tuvo una publicación más amplia, lo que lo hizo accesible a nivel internacional. Aunque la estructura del tarot sigue siendo reconocible, la propuesta se aleja de forma consciente de los sistemas clásicos. Los Arcanos Mayores son escenas narrativas que recuerdan más a fragmentos de sueño que a una iconografía tradicional. Los Arcanos Menores se dividen en cuatro series propias, cada una con su ambiente y sus temas.
Una carta no tiene que predecir para decir algo.
La imagen antes que el significado
En el texto de acompañamiento del Blood Moon Tarot no se prioriza una lista única de significados. Las cartas se tratan como direcciones y perspectivas, no como conclusiones. Eso hace que este tarot sea menos adecuado para quien busca apoyo en palabras clave claras, pero muy interesante para quien quiere explorar lo que una imagen despierta. Emociones, recuerdos y asociaciones pueden convivir. Para muchas personas, este tarot acompaña la reflexión: no porque nombre todo, sino porque vuelve visible algo.
Sobre el lenguaje y los pronombres
En fuentes en inglés, Sam Guay suele aparecer con los pronombres neutros they/them. En neerlandés, esto se traduce con frecuencia como hen o hun. Ese uso sigue la manera en que Sam Guay se identifica y se mantiene de forma coherente en publicaciones y por parte de editoriales. Dice poco sobre la obra en sí, pero encaja con la atención al matiz y al cuidado que también se percibe en las ilustraciones.
Por qué este trabajo sigue resonando
Lo que distingue el trabajo de Sam Guay no es solo la estética, sino la actitud que hay detrás. Las ilustraciones no intentan forzar nada. No explican. Muestran y dejan espacio. Muchas personas notan que las cartas se sienten distintas con el tiempo. No porque cambie la imagen, sino porque cambia quien mira. Lo que al principio quedaba en segundo plano puede pasar después al frente, simplemente porque la atención se desplaza.
Las imágenes crecen con quien las mira.
Sam Guay y el Blood Moon Tarot de un vistazo
Sam Guay es artista e ilustrador de acuarela, conocido sobre todo por el Blood Moon Tarot. Este tarot contiene 78 cartas pintadas a mano y es reconocido por sus imágenes narrativas, una interpretación abierta y un enfoque en la experiencia por encima de significados fijos. Conecta con quienes usan el tarot para la reflexión y el lenguaje visual, y con quienes valoran un enfoque sereno y con capas.
